En este video breve pero muy claro, una chica cuenta cómo es vivir con lupus. Habla sin adornos, sin dramatismo, pero con mucha verdad.
Entre otras cosas menciona que te cambia la vida, que lo más difícil de llevar es el cansancio, ese agotamiento profundo que no se quita descansando. A veces no puede quedar con sus amigos, aunque quiera y a veces no le entienden. Incluso a veces no puede hacer lo que más le gusta (dibujar) por el dolor que conlleva la enfermedad.
Escucharla es entender que el lupus no solo afecta al cuerpo, sino también a la forma de relacionarse con el mundo: con la gente, con los planes, con uno mismo. Porque cuando tu cuerpo te pone límites invisibles, el reto es que los demás también los vean.
Este tipo de testimonios ayudan. Porque no están llenos de cifras ni tecnicismos, sino de vida real. Porque hacen visible lo invisible.
Autora: María Ferradás Casares
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